martes, 21 de agosto de 2018

LA PUERTA EN FECHAS. CRONOLOGÍA 1900-1987 (81) 1980-1987


LA PUERTA EN FECHAS
CRONOLOGÍA 1900-1987




1980-1987

    Foto Ana Mari, Oliva a la taja.

1980

29-03-1980 Boda de Luis Carlos Díez Gutiérrez y Mª Begoña Liébana de Riaño. Luis Carlos es hijo de Manuel Díez, natural de Riaño y Petra Gutiérrez. Mª Begoña es natural de Riaño.

1981

05-12-1981 Boda de María Yolanda Alonso Álvarez y Félix Valbuena Fernández de Horcadas.Yolanda es hija de Valentín Alonso y Laudelina Álvarez.

28-12-1981 Fallece a los 54 años de edad Manuel Marino García Cofiño natural de Calabrez, perteneciente al ayuntamiento de Ribadesella., Marino estaba casado con Alejandra Pérez Domínguez.

1982

29-05-1982 Confirmaciones en Riaño, acuden de La Puerta: María Blanca Díez Gutiérrez, José Francisco Díez Pedrosa, María Dolores Díez Pedrosa,  Fernando Álvarez Ania, Irene Álvarez Ania, Tomás Díez Pedrosa.

08-08-1982 Fallece a los 72 años de edad Domitila Beatriz Álvarez Díez.Domitila estaba casada con Fermín GonzálezÁlvarez y eran los padres de Teótimo, Eutimio, Mauro y Gregorio.

12-09-1982 Boda en Calanda, Zaragoza de Juan José Carrasco Gutiérrez y Mª del Carmen Fraga Millán.

1983

1984

05-05-1984 Fallece a los 83 años de edad Áurea González García, Aurea estaba casada con Francisco Álvarez Díez, el Caminero de La Puerta .



14-12-1984 Boda de Francisco Pedro Escanciano Herrero y Mercedes Eliseche Martínez en Torrejón de Ardoz.

1985

1986

03-08-1986 Boda en La Puerta de Manuel Díez Gutiérrez y Rosa María Valladares Álvarez, Manuel es hijo de Manuel Díez natural de Riaño y de Petra Gutiérrez, Rosa de Julián Valladares Rojo natural de La Puerta y Sagrario Álvarez González natural de Las Salas.


  Rosa camino del altar.

26-09-1986 Boda en Madrid de Francisco Álvarez Álvarez y Purificación Liberal Bachiller.Francisco es hijo de Francisco Álvarez y Carmen Álvarez

28-12-1986 Nace en León Bárbara Díez Valladares, hija de Manuel Díez Gutiérrez y Rosa María Valladares Álvarez.

1987

19-04-1987 Bautizo de Bárbara Díez Valladares, fueron sus padrinos José Román Valladares y María Soledad Díez Gutiérrez. Testigos Manuel Díez y Julián Valladares.

10-06-1987 Fallece a los 89 años de edad Francisco Álvarez Díez, Francisco estaba viudo y estuvo casado con Áurea González García natural de Mazuecos, Palencia, eran los padres de Maximina, Pedro, Teresa, Sagrario, Laude, Gela, Milagros y Modesta.


                    Quico el caminero con Aurea, Sagrario y Josetxu en el Parque Dña Casilda de Bilbao, yo no llegué por poco.

04-07-1987 Boda de Rosa María de Prado Rodríguez y José Gabriel Gil Saez. Rosa María es hija de Nicolás de Prado y Andrea Rodríguez.

31-10-1987 Boda en Saldaña de Roxana Gutiérrez Rodríguez y Emilio Pereda Díez. Roxana es hija de Gil Gutiérrez y Rosalia Rodríguez, natural ella de Lario.



MIGUEL A. VALLADARES ÁLVAREZ

domingo, 29 de julio de 2018

LA PUERTA EN FECHAS. CRONOLOGÍA 1900-1987 (80) 1979


LA PUERTA EN FECHAS
CRONOLOGÍA 1900-1987




1979



02-05-1979 Boda en León de Luis Pelayo García Álvarez y Josefa González Raimunda. Luis Pelayo era hijo de Pelayo García y Flora Álvarez.

21-07-1979 Se casa en Sta. Marina la Real en León Concepción García Álvarez y José Edmundo Llamazares Llamazares. Concepción también era hija de Pelayo García y Flora Álvarez.

09-11-1979 Fallece a los 83 años María Sierra Díez, María permanecía viuda de Francisco Pedrosa Díez, padres a su vez de Paulina, Vicente, Pedro, Juan Antonio y Juliana.

   María Sierra acompañada de Ricardo, Loli y Garbiñe.


MIGUEL A. VALLADARES ÁLVAREZ




AGOSTO TIENE UN COLOR ESPECIAL.



AGOSTO TIENE UN COLOR ESPECIAL.


Ha llegado agosto, en el pueblo se percibe un ambiente especial (muchas personas deambulan por las calles), se ven bastantes coches arrimados a fachadas y metidos en portaladas (son objeto de alguna envidia), la mayoría de los residentes están alegres (han regresado los familiares emigrados) y a los rapaces nos agrada tener nuevos compañeros de juegos y aventuras (incluso, hasta algún campamento juvenil durante unos días).

Desde el campanario de la iglesia, veo pasar corriendo a mi primo Alfredín (vive con mi abuela), le pego un silbido (colocando el dedo anular e índice sobre la lengua y el corazón tocando la nariz); se acerca al pie de las escaleras y me dice que va a buscar a Ramón, Anselmo, Javier y los veraneantes para ir a pescar a mano (los foráneos quieren aprender). Le comunico que no cuenten conmigo, que no me agrada esa actividad… “solo me quieren para vigilar, por si viene el guarda” (ya engañaran al más pequeño para ejercer de vigía).



En los Doblos, un paisano y su mujer (¿Andrés y Fé?) arrastran un montón de hierba cuesta abajo, con la pareja… “será el ramo”.

Marino avanza braceando, cruza el pontón y desaparece; a los cinco minutos regresa acompañado de Mario… “ya van a jugar a los bolos”.

Rosa Mari (lleva un libro en su mano izquierda), junto con su madre (Andrea), toman el camino ubicado detrás de casa de Nati, en dirección a la Vega Arriba… “a esa joven le gusta mucho leer”.

Carlos (el de Araceli) y Pedrito (el de Sabina) charlan animadamente y tiran piedras a los algunos pájaros… “estos madrileños… ¡qué bien se lo pasan en el pueblo!”.

Zósimo, acompañado de su esposa, Oliva, atraviesa despacio por el calce para no mojar a Araceli y su hijo pequeño que transitan por el pontón… “bonito coche tiene este paisano”.
Ángeles, mujer alta, asoma por la esquina de la escuela, se cruza con mi padre enfrente de la casa de José (el cestero) y charlan durante unos minutos. De su brazo doblado cuelga una lecherina… (“va por leche recién ordeñada an’ca de Emilia”).

Por la cimera de los Doblos se expande sosegadamente el rebaño asentado en la majada de Borín… “parece una vecera de hormigas blancas”.

Montse (la de Zósimo) aparece corriendo por la derecha, lleva el bikini puesto… “habrá quedado con alguna amiga para ir a bañarse” (Rosa Mari, Yoli, etc.).

Entre las campanas observo cómo las águilas planean en las alturas, las golondrinas van y viene sin parar, los gorriones dan saltines y picotean el suelo, los vencejos se meten en los agujeros de las paredes, etc.

Nicolás, perfectamente pertrechado para la pesca a caña, toma el camino del río… “los del pueblo pescan más”.

Toñi y Ana Mari llegan hasta el muro exterior para hacer unas fotos; Ana dispara una tras otra mientras la modelo posa en varias posturas… “¡que moderna es esta señorita!”.





Vicente y Marleni juegan en las barras situadas delante de la casa de su abuela… “¡qué suerte tienen!”. Su padre, Dito y varios familiares charlan en las inmediaciones.

Susana y Montse, mis primas, van saltando a la comba (al pasar el pontón, la pequeña casi se cae al calce)… “¡madre mía!, cómo acabarán las rodillas”.

Miguel (el de Tiquia) y su familia soportan estoicamente los fuertes ladridos de los perros de Nati cuando traspasan el corral para acceder a su hacia su casa por la doble portillera de la cerradura… “tiene un coche muy bonito”.

Felipín, el cual cuelga una toalla de su hombro, se encamina hacia el río (suele ir diariamente a tomar el sol)… “este chaval tiene una afición un poco rara”.

Maribel, que acompaña a su hijo, Héctor, (es novato con la bici BH) intenta evitar que pase por el agua y lo consigue (agarra el manillar y le conduce por el pontón)… “déjale que disfrute del agua”.

El señor José (“el cestero”) y su señora salen a repartir su producción (ese mes tiene muchos pedidos): un cesto de mimbre ancho y otro con mango, un canasto de madera y un canastillo para la costura.

Oigo el chirriar de una polea; el sonido procede de la trasera de la casa de Marina y oigo a Paquita que grita: “Feli saca otro caldero de agua”… “¡qué bueno es tener el pozo cerca de casa!”.

Mis tíos Alfredo (ha venido de Venezuela… “debe estar muy lejos”) y Pedro (siempre con su cámara fotográfica), pasean lentamente hacia la calle que muere en la era de Marina… “de alguna instantánea seguro que pinta un precioso cuadro” (es muy aficionado a la pintura, pero “de brocha fina”)… “a mí también me gustaría tener un cámara para sacar fotos de todo: gentes, animales, casas, etc.”.

Jesús (el mediano de Toño y Enedina).

domingo, 22 de julio de 2018

LA PUERTA EN FECHAS. CRONOLOGÍA 1900-1987 (79) 1978


LA PUERTA EN FECHAS
CRONOLOGÍA 1900-1987




1978




18-06-1978 Boda en Avilés de Gregorio Domingo Matorra Suero e Isabel González García. Gregorio es hijo de Antonio Marorra Liébana, natural de Riaño y Ascensión Suero Álvarez de La Puerta.

03-07-1978 Fallece a los 67 años de edad Francisco Álvarez Domínguez, Francisco “El Americano”. Francisco era hijo de Valeriano Álvarez y Victorina Domínguez.

      Foto: Jesús González.- Francisco primero por la izquierda junto a su familia.


10-08-1978 Nace en León a las 1:20 de la mañana Miguel Ángel García González, hijo de Jesús Salvador García, natural de Salamón y María Paz González González de La Puerta.

27-08-1978 Bautizo de Miguel Ángel García González, fueron sus padrinos José Mª García García y Covadonga González Álvarez.




MIGUEL A. VALLADARES ÁLVAREZ

domingo, 15 de julio de 2018

LA PUERTA EN FECHAS. CRONOLOGÍA 1900-1987 (78) 1977


LA PUERTA EN FECHAS
CRONOLOGÍA 1900-1987




1977



23-04-1977 Boda de José Antonio Álvarez Alonso y Mª Luisa Macho Bellota en Palencia. Toño es hijo de Eusebio Álvarez y Avelina Alonso.

17-05-1977 Boda en Madrid de Ana Mari Valladares Álvarez y Francisco Iglesias Pérez. Ana Marí es hija de Zósimo Valladares y Oliva Álvarez.



23-07-1977 Boda en Sestao de Manuel Valbuena González y Eulalia Heras Calvo.

01-07-1977 Boda en Ujo, Asturias, de María del Carmen Ruidíaz Álvarez y Pedro Iglesias González. María del Carmen es hija de Antonio Ruidíaz y Amparo Álvarez.

29-10-1977 Boda en Salamón de María de la Paz González González y Jesús García García, fue celebrada la ceremonia por el sacerdote Antonio González Rodríguez. Mª de La Paz es hija de Laureano González y Mª Paz González.



03-12-1977 Se casa en Palencia Carlos Álvarez Alonso con Begoña Alonso Santiago. Carlos es hijo de Eusebio Álvarez y Avelina Alonso.

   Carlos y Toño, ambos hermanos se casaron el mismo año en Palencia.
  


MIGUEL A. VALLADARES ÁLVAREZ

sábado, 30 de junio de 2018

LA PUERTA EN FECHAS. CRONOLOGÍA 1900-1987 (77) 1976


LA PUERTA EN FECHAS
CRONOLOGÍA 1900-1987




1976

   San Pedro 2018


04-04-1976 Boda en Zaragoza de Gonzalo Carrasco Gutiérrez y Celia Ornoque Lucea. Gonzalo había nacido en La Puerta, en donde también fue bautizado era hijo de Aurelia Gutiérrez, hermana de Fe, Senén, Quirino, Frosa y Gil y Fortunato Carrasco natural de Ontanas (Burgos).

07-08-1976 Boda en Acebedo de Luis González Gutiérrez y Mª Soledad Castaño Martínez. Luis era hijo de Wenceslao González y Asela Gutiérrez.



 09-10-1976 Se casa Urbano Mancebo Pérez con Francisca Ordoñez Cruz en Priego, Córdoba. Urbano era hijo de Piedad Mancebo.

27-11-1976 Boda en Pontevedra de María del Carmen García-Verdugo Delmas con José Manuel Gómez González. Mª Carmen nacida y bautizada en La Puerta era hija de Andrés García-Verdugo y Carmen Delmás, Andrés fue administrador del Parador Nacional de Turismo.







MIGUEL A. VALLADARES ÁLVAREZ 


TIRA LA BOLA, NIN.



TIRA LA BOLA, NIN.

Cualquier domingo o festivo de guardar, tras la celebración de la preceptiva misa, los hombres acuden al bar de Jandra y algunos se divierten echando unas partidinas de bolos. Hoy es un día grande, celebramos nuestro patrón, San Pedro; hace una temperatura estupenda, todo el mundo está alegre. Mientras se forman los equipos, se organizan los primeros competidores y se efectúan los sorteos de mano, observo una entrañable escena en la bolera: Pepe “Ruscos” enseña a sus vástagos el noble juego: Tomás (3 años) tira repetidas veces al niche con una bola pequeñina (la agarra firmemente con las dos manos), mientras su hermano Pepín lanza al castro otra bola, “a rastras”, desde una distancia de unos 3 metros (la intenta asir con una mano pero a veces se le escapa incontrolada). El padre pina los escasos maderos que sus hijos derriban, al tiempo que imparte las primeras lecciones teórico-prácticas: el agarre (la bola se coloca encima de los cinco dedos separados), la postura (mano hacía atrás, pies juntos y avanza un paso al lanzar), la técnica (hay que “dar rosca” a la bola), las normas básicas (el niche vale cuatro puntos), etc. Explicada la teoría, procede practicar y, por ello, tras cada lección, el maestro le dice a su aprendiz: “tira la bola, nin”. 



Durante el desarrollo de las partidas profesionales, los aprendices nos sentamos en “las gradas” (al borde de la carretera, sentados sobre la tierra), en el escenario (a la izquierda de las escaleras) o en banco de madera, pero sin empinar el porrón o las jarras de cerveza que se apuestan (el que pierde paga). Otros se sitúan en el picadero para coger las bolas que brincan hacia el puente de la choricera y otros, al fondo, en la zona de manos, para interceptar las esféricas aceleradas que saltan la llata apoyada sobre el suelo y acaban en la presa. Había que tener especial cuidado con quienes hacían “calleja pa’arriba” y “calleja pa’abajo” pues su velocidad podía ser violenta.

Algunos rapaces pinan o, al menos, ayudan a los adultos, pero todos permanecemos muy atentos al juego y tomamos nota de los diversas jugadas, tiradas, birles, técnicas, pericias, conteo, dichos característicos, etc. En algunas ocasiones, por los trabajos realizados, los pinadores reciben una recompensa en forma de unos céntimos, alguna peseta, un refresco o un chupachus, un puñao de caramelos o, con mucha suerte, la novedosa y anhelada bolsa de patatas fritas.

A última hora, cuando ya escaseaban los jugadores, han solicitado a mi hermano mayor que jugara para completar una partida; esto era una privilegio de obligado aprovechamiento, a pesar del estrés y tensión que nos generaba (podías ser el culpable de perder). En alguna ocasión, si jugaban familiares u otros fomentadores de cantera (como ese gran aficionado Marino, el de Ángeles), nos metían a un par de rapaces en las partidas para que “fuéramos fogueándonos”. Siempre recibíamos (“in situ”) buenos consejos para mejorar en los diferentes aspectos del juego (otra cosa es que los aplicásemos).

Cuando los adultos se cansaban de jugar (a última hora de la mañana o al oscurecer) nos tirábamos a la bolera “como gato a bofe” para aprovechar el tiempo, hasta que Jandra o Marino nos echaban. Nos mezclábamos de varias edades pero siempre buscando la igualdad en el nivel de juego del grupo. Eran partidas muy disputadas y se entablaban discusiones fácilmente, por cualquier discrepancia mínima, y más de una rabieta o enfrentamiento acababa con bolas a gran velocidad cortando el aire; recuerdo una incidencia que finalizó con un bolazo en la cabeza de Anselmo, lanzada por mi hermano Miguel Ángel (muchos tuvimos que brincar, agacharnos o “recortar” para evitar impactos en alguna parte del cuerpo).

En nuestra etapa juvenil, la bolera se trasladó delante la casa de Flora (Jandra cesó en su actividad tendera, tabernera y lúdica) y eso supuso unas importantes ventajas: no había que consumir bebidas (eso que ahorrábamos para la discoteca y las fiestas), podíamos jugar a cualquier hora (no había que pedir los bolos a nadie) pues era muy sencillo: sacabas la caja de gaseosa con los bolos de la cuadra de Pelayo y la guardabas al acabar. También había que adoptar ciertas precauciones como interrumpir el juego cuando alguien pasaba hacia las casas de Flora y Paz, y también si había tránsito de vacas; las bolas solían escaparse por la calleja del fondo o hacia la casa de Cecilio y, otras veces, impactaban contra las duras paredes de casas, cuadras, muros o pozo, provocando su rotura y división en dos partes. Ahora, para variar y experimentar, estas mitades las aprovechábamos para practicar la modalidad de bola cacha (mi primo Javier se fabricó alguna expresamente).   


No sé si fue realidad o un sueño: alguien del pueblo elaboró unos toscos bolos y bolas de madera; el artesano serró unos trozos de salguera de unos 25 cm. de largo por 5-7 de grosor y, con la zuela, les afiló la punta (últimos 10 cm); además, de cuatro troncos de 10-12 cm. extrajo otros tantos objetos cuasi esféricos, cuya ventaja radicaba en no desplazarse muy lejos. ¡Cómo prestaba! Sacabas los bolos de la caja en cualquier lugar (calle, calleja, portalada, era), los pinabas y a jugar.

Me alegra ver que algunos herederos de La Puerta mantienen esta ancestral afición e, incluso, ganan premios en diferentes concursos. Me entristece que otros descendientes no hayan tenido la oportunidad de practicar este noble juego por causa de la emigración y, con gran pesar, dudo que podremos transmitir nuestras tradiciones a las generaciones venideras.

Jesús (el mediano de Toño y Enedina)