viernes, 14 de septiembre de 2018

NUESTROS EMIGRANTES MARÍA ANTONIA Y EUDIVIGES FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ



NUESTROS EMIGRANTES
MARÍA ANTONIA Y EUDIVIGES FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ
BALCARCE (PROVINCIA DE BUENOS AIRES)

María Antonia y Eduviges Fernández Rodríguez nacieron en La Puerta, eran las menores de 5 hermanos, sus padres Juan Fernández Pérez y Gertrudis Rodríguez Burón eran naturales de La Puerta. Tanto Juan Fernández, nacido en 1819, como Gertrudis, nacida en 1815, provenían de familias con un largo arraigo en el pueblo, sus ancestros, ya residían en el lugar en los tiempos en los que se llevó a cabo el Catastro de Ensenada allá por 1752.

                                       Fotografia de Alexander Wetmore del Barrio de Abajo de La Puerta

Según la documentación existente, acta de defunción de alguno de sus hijos, es posible que habitaran en el  Barrio de Abajo; allí fueron naciendo sus hijos: Juan Antonio en 1844; Fidel en 1846; María Magdalena en 1848, Mª Antonia en 1852 y Eudiviges en 1854. De todos ellos, de los que más documentación he encontrado es de las tres hermanas: Mª Magdalena, Mª Antonia y de Eudiviges. Magdalena se casó Baltasar Alonso Díez, natural de Riaño, a la postre los padres del tío Eugenio Alonso (casado con Anselma Álvarez, descendientes suyos actuales son Anselmo y Alberto), de la tía Faustina, luego casada a su vez con Teodoro Mancebo, y de Juliana, ninguna de estas dos hermanas tuvieron descendencia. Mª Antonia y Eudiviges emigraron a Argentina, y a estas dos serán a las que dedicaremos este post.

De María Antonia desconocemos la fecha en la que emigró, sabemos por los registros de la Iglesia de La Puerta que en 1872 tuvo una hija de soltera, María Fernández Rodríguez. Desgraciadamente la niña falleció a los cuatro años de edad, y aquí desaparece cualquier noticia de ella en La Puerta. Sabemos que se trasladó a Argentina, en donde en 1893 y 1895 aparece apadrinando a dos de sus sobrinos, hijos de su hermana Eduviges, a Manuel en 1893 y a Balbino en 1895. En estos registros parroquiales María Antonia figura residiendo, al igual que su hermana, en Balcarce, en el Cuartel 1º.

Eduviges se casó en La Puerta el 13 de septiembre de 1879 con Simón Valbuena Canal, nacido en 1855, natural de Éscaro e hijo de José Valbuena y María Canal, ambos nativos de Vegacerneja aunque por entonces residían en Éscaro. Dos ilustres portenses figuran como testigos del enlace matrimonial José Gutiérrez y Cecilio Moreno.

Registro de la boda de Simón y Eduviges

Simón y Eduviges parece ser que tenían claro su futuro y tan pronto como se unieron en matrimonio, a modo de viaje de novios, cruzaron el charco y emigraron a Argentina en donde ya residían en 1880, año en el nacería su primer descendiente Félix Valbuena Fernández.

                                            Registro del censo de 1895 del cuartel 08 de Balcarce

Según el Censo Argentino de 1895, la familia residía en Balcarce, una población rural de la Provincia de Buenos Aires, población que se había fundado alrededor de 1876. El gobierno argentino había abierto la puerta a la emigración, el efecto llamada surtió efecto y fueron muchas las familias de la montaña que emigraron. Allí se les dio tierras, animales de trabajo, de producción, materiales de construcción, semillas y manutención hasta la primera cosecha. Otros llegaron más tarde y encontraron acomodo trabajando para en diversos oficios dentro de estas comunidades. Este último es el caso de Simón y Eudiviges, ya que en algún documento figura como criado y con oficio de pastor.
Según este censo elaborado en Balcarce el 10 de mayo de 1895, Simón y Eudiviges vivían en el Cuartel 08 de Balcarce, en ese momento la familia, además del matrimonio, la completaban sus hijos Félix de 15 años; Antonio de 12; Josefa de 10; Juana de 9; Dionicia de 6 y Elena de 4 años. 

Registro de bautismo de Ángela Valbuena Fernández

En total figuran 6 hijos, aunque el mismo documento censal señala que ha tenido 8 hijos. A esto hay que sumar que posteriormente al censo la pareja aún tuvo al menos 2 hijos más. Investigando a esta familia surgen algunas dudas en relación al número de hijos, bien sea porque algunos sean nombres compuestos, porque en ese momento no residieran allí, lo cierto es que consultando los archivos de las parroquias de Balcarce y Ayacucho, ambas en la Provincia de Buenos Aires, en donde fueron bautizados algunos de sus hijos la relación parece más larga.

Registro bautismo de Agapito Valbuena Fernández


El primogénito Félix que tenía 15 años en el momento de la elaboración del censo debió nacer en 1880, de este no aparece nada en los archivos bautismales consultados; El segundo, según el libro de bautismos de Ayacucho, fue Braulio, nacido en 1882, al figurar en el censo en segundo lugar Antonio, nacido en 1883, es posible que Braulio falleciera antes de 1895. En 1884 nacía su primera fémina: Romana Valbuena, nacida en 1884, que como se puede apreciar no figura en el censo, aunque Romana vuelve a aparecer como madrina de otro de sus hermanos en 1897. 

Registro bautizo Balbino Valbuena Fernández

La cuarta, si damos por hecho el fallecimiento de Braulio, sería Josefa, nacida en 1885 y mencionada en el censo, sin embargo consultando el libro de bautismos de la parroquia de Balcarce en 1885 nace María, que no figura en el censo, en el documento se indica como la cuarta hija del matrimonio, lo que bien pudiera ser un nombre compuesto María Josefa, y al ser la cuarta certificaría la defunción de Braulio. 

Registro bautizo de Ceferino Valbuena Fernández

Nacida en 1886 y con 9 años figura en el censo Juana, que en teoría debería ser la quinta, pero como tal, la quinta, aparece según la documentación de la parroquia de Balcarce Ángela que no figura en el censo. Otro galimatías es el caso de Dionicia y Emeterio, ambos, según censo y registro parroquial, nacidos en 1889, Emeterio no figura en el censo, sin embargo en su hoja bautismal aparece años más tarde casándose con una tal Maximina. Agapito es el siguiente si nos atenemos a la documentación parroquial, que tampoco figura en el censo, éste habría nacido en 1890, y no se trata de que su ausencia en el censo se debiera a un pronto fallecimiento, ya que en 1918 contrae matrimonio con Petrona Villanchino.

Registro bautizo Emeterio Valbuena Fernández

La última en aparecer en el censo de 1895 es Elena, nacida en 1891, que en el momento de su elaboración tiene 4 años, sin embargo debiera aparecer Manuel nacido en 1893 y bautizado en Ayacucho, que por entonces debiera tener 2 años. 

Registro bautizo Manuel Valbuena Fernández

Como ya se indicó anteriormente Simón y Eudiviges aún tuvieron 2 rapaces más después de 1895: Balbino en el mismo 1895 y Ceferino en 1897. En total, entre censo y archivos parroquiales salen 15 hijos, 14, en el caso de que como ya he indicado, María y Josefa sean en realidad una solo persona.

Registro bautizo de María Valbuena Fernández 


Registro bautizo Romana Valbuena Fernández

Simón  y Eduviges Fernández Rodríguez fallecieron ambos en Balcarce, su tierra de acogida. Eduviges falleció el 24 de febrero 1921 a los 67 años de edad.  


MIGUEL ÁNGEL VALLADARES ÁLVAREZ


miércoles, 12 de septiembre de 2018

TAMBIÉN SON DE LA PUERTA (1)



Son numerosas las personas que aun no habiendo nacido en La Puerta desarrollaron  y dejaron de alguna manera su huella en el pueblo. Son varias las circunstancias que llevaron a ello, nacidos en pueblos aledaños, otros nacidos tierras algo más lejanas, también hay hijos de la emigración etc.
Indudablemente no es fácil dar cuenta de todos ellos, las más veces por carecer de documentación al respecto, otras por simple desconocimiento, ya no queda mucha gente que de razón de ellos.  Personalmente doy fe de algunos que entran en el campo de mi generación. Así que cualquier dato aportable será bien recibido.

     La familia al completo.

Para empezar a recordar a esta gente, que mejor que empezar por casa, por aquello de que evidentemente cuento con mayor documentación.

DE LA FAMILIA DE FRANCISCO ÁLVAREZ Y AUREA GONZÁLEZ

Francisco Álvarez Díez y Áurea González García se casaron el 8 de octubre de 1924, Áurea era nacida en la localidad palentina de Mazuecos de Valdeginate, su llegada a La Puerta fue al ser destinado a la Casilla de Camineros de La Puerta su padre Pablo González, cuyo padre no sólo había  trabajado y residido en la misma Casilla de Camineros, sino que además se había casado en La Puerta. Pablo, capataz de Obras Públicas, llegó acompañado de su mujer Modesta García y sus dos hijas: Áurea y Maximina, y su anterior destino había sido algún otro paraje de la provincia de Lérida. La llegada de Pablo y Modesta fue bien acogida en el pueblo, prueba de ello era que en su casa se organizaban buenas veladas de hila, ya que aparte de ser gente de carácter abierto Pablo tocaba la guitarra, lo cual le daba color a la fiesta.

    Los abuelos Quico y Aurea con la nietada en sus bodas de oro.

Por aquello del parentesco y tradición Francisco entró enseguida a trabajar como Peón Caminero, no solamente su suegro trabajaba en el ramo, sino que además su padre, Pedro, también había ejercido como Peón Caminero.

Fue en 1925, tras nacer su primogénita Maximina fue trasladado a la Casilla de Camineros de Las Salas, hoy ya derruida, sita en el cruce de la carretera general Sahagún-Las Arriondas con la vía de acceso a los pueblos del valle del río Dueñas. Allí se trasladó el matrimonio con su recién nacida y un escaso ajuar entre las que se encontraban un par de cabras. Cabras que dieron que hacer, ya que al no ser vecino del pueblo no tenía acceso a derechos comunales, así que su jornada laboral comenzaba con sacar a sus cabras, atarlas con un ramal corto a pastar en los taludes de las carretera a los que tenía derecho y vigilar que la longitud del ramal impidiera a las cabras entras en terrenos privados o propios del Concejo, y terminaba por recoger sus cabras y para casa. En Las Salas vivieron hasta que por motivo del traslado de su suegro al área de Hospital de Orbigo, Francisco heredó una de las viviendas de La Casilla de La Puerta.

En Las Salas nacieron sus siguientes cuatro hijos: Pedro lo hacía en 1926; Teresa en 1928; Sagrario en 1929 y Laude en 1931. Año este último en el que Francisco y Áurea y su prole son trasladados a la Casilla de Camineros de La Puerta, en donde residieron hasta la jubilación de él en 1962. Allí nacieron otras tres hijas más: Milagros en 1933; Ángela en 1937 y Modesta en 1942, de estas ya hemos hablado en la cronología de los nacidos en La Puerta 1900-1987.

Pedro Álvarez González se casó el 23 de agosto de 1962 con Beatriz Sierra Díez natural de Riaño, una boda singular pues también escogieron esa misma fecha para contraer matrimonio su hermana Ángela y José Luis Macho Burón, natural igualmente de Riaño. Pedro y Beatriz no tuvieron descendencia, Beatriz falleció en 1992 y Pedro en el 2010, y desarrollaron toda su vida en Riaño.


Pedro Álvarez González y Beatriz Sierra Díez


Teresa Álvarez González no vivió mucho tiempo en La Puerta, desde muy pequeña se trasladó a Hospital de Órbigo en donde fue criada por los abuelos maternos Pablo y Modesta, trasladados a ese enclave como ya ha quedado dicho. Allí contrajo matrimonio con José Mª Marcos Matilla dedicando gran parte de su vida a cuidar a quienes la habían cuidado a ella. Fruto de este matrimonio nacía en 1954 Mª Jesús Marcos Álvarez, quien con asiduidad visitaba el pueblo, e incluso algún año de instituto lo curso en Riaño, que como bien recuerda de La Puerta, acudían como compañeras al centro riañes Mª Jesús, la de Manuela y Máximo y Marife. Teresa y José Mª fallecieron ambos en el 2006 con una diferencia de apenas mes y medio. Mª Jesús reside actualmente en Veguellina de Órbigo.

                           Teresa Álvarez González y José María Marcos Matilla

    María Jesús y su marido Magín.

Sagrario Álvarez González se casó en 1953 con Julián, Julio, Valladares Rojo, trasladándose posteriormente a Bilbao, allí fuimos naciendo sus hijos: Josetxu nacía en 1954, un servidor, Miguel Ángel en 1957; Julián, Julito para los de casa y foráneos, en 1959 y Rosa Mari en 1962. Josetxu, el mayor, asistió a algunos cursos en la escuela de La Puerta. En la actualidad de los cuatro hermanos dos residen en Bilbao y otros dos lo hacemos en Riaño, Rosa y un servidor. Los cuatro hermanos acabamos casados en esta montaña, prueba de nuestra devoción por ella, Josetxu lo hizo con Concepción Montañes natural de Cuénabres; Julito con Mª Victoria Presa, natural de Pedrosa del Rey; Rosa se casó en La Puerta con Manuel Díez, natural de La Puerta, y una de su hijas fue la última bautizada en el pueblo; y un servidor casado con Ana Isabel Burón natural de Riaño. Julio y Sagrario tras la jubilación de él regresaron a su tierra residiendo en Riaño; Julio falleció en diciembre de 1991, Sagrario reside de forma habitual en el Nuevo Riaño.

                                 Sagrario Álvarez González

     La familia al completo: Sagrario y Julio, atrás de izq. a dcha un servidor y Josetxu; adelante y de izq. a dcha: Rosa, Juli y Pedro Mari que falleció a los 18 meses.

Por último Laudelina Álvarez, nacida en marzo de 1931, y quien con apenas tres meses, se trasladó junto a toda la familia otra vez a La Puerta, fue por tanto la última en nacer en Las Salas.

                              Laude Álvarez González y Valentín Alonso Rodríguez.

Laudelina se casó en La Puerta el 28 de diciembre de 1957 con Valentín Alonso Rodríguez, trasladándose poco más tarde a Bilbao.  Su primera hija, Yolanda, será  la única que nacería en La Puerta, ya en Bilbao fueron naciendo Pilar, Luis Ignacio (Iñaqui), en 1961 y Arantxa en 1965. Su vinculación anual con el pueblo es de todos sabida, residieron en La Puerta mientras fue posible durante el verano, los últimos años antes de los derribos lo hicieron en Riaño. Siguen siendo asiduos a la montaña, y aunque todos tienen su residencia en Bilbao, a las 3 horas de tener libre en sus ocupaciones cotidianas ya les vemos mirando para el Yordas.

    Laude y Valentín con la familia, Yoli por detrás, Pili e Iñaqui y Arantxa en el regazo de su madre.

Miguel A. Valladares Álvarez

sábado, 25 de agosto de 2018

EL PAJARÍN DEL CAMPANARIO.


                                 


                                   EL PAJARÍN DEL CAMPANARIO.


Desde mi privilegiada atalaya campanera, observo el entorno y percibo sonidos habituales en el silencio matutino: hace unos minutos oigo unos bocinazos que se producen a intervalos, los reconozco perfectamente, es Paco, el panadero, que recorre el pueblo vendiendo sus productos caseros; su furgoneta se detiene delante de la casa de Marina, la cual recibe una hogaza reciente. Por el pontón se acerca Isolina a por su hogaza… “me comería un buen trozo con chorizo”.

Mi madre sale con la carretilla llena de productos del huerto situado delante de la cuadra de Jandra… “nabos y remolacha para los gochos” (ojalá no me vea aquí arriba, tengo que permanecer inmóvil, me tumbo en el suelo).



Emilia transporta dos baldes de leche encima del carretillo, que es agarrado firmemente para evitar derrames innecesarios… “lo entregará a Rosa, la de Gil”.

Mi tía Ana Mari arrea sus vacas y las de sus vecinos pues le ha tocado la vecera. Anda tranquilamente, en una mano un palo y en la otra un cigarrillo… “como los hombres, hace bien”.

Javier, el de Sofía, lanza unos palines al agua del calce que discurre por detrás de la iglesia para que naveguen hasta la posición de Anselmo (unos metros más bajo)… “a todos los chavalines nos presta jugar en el calce”.

Mi padre cruza, por el huerto, desde la casa de Miguel (el de Tiquia) hasta el camino… “ya ha ordeñado las vacas” (lleva una cuerna y un caldero de leche).

Piedad arrea una gocha y se dirige hacia la calle de la izquierda, antes de la escuela…“habrá quedado para echarla al verrón”.

Mi tío Agustín toma la curva en su nuevo y flamante Seat  600… “a ver cuándo me da una vueltina”. Se dirige hacia la izquierda de la escuela… “no hay duda, va a echar el macho a la cerda”. 

Paco Ania, montado en su gran camión (suele visitar a su hermana), le cede el paso a su cuñado en el cruce de la escuela, y lanza dos potentes toques de bocina (a modo de saludo)... “me encantaría montar en ese cachivache”.

Los tres hijos mayores de Fabio salen del corral de su tía Nati. Le chisto a Juanjo para que suba pero su hermana mayor, María Eugenia, empieza a gesticular airadamente y prohibirle tal ascensión. Esther le recrimina: “no te pongas así, déjale al rapaz, que ya es grande”… “los hermanos mayores son unos mandones”. 

Mi abuela, acompañada de su hija Sabina, camina por el pontón hacia el interior del pueblo… “visitarán a mi madre y mi tía Carmen” (casi todos los días, mi agüelita, se interesa por sus hijas y nietos; también nosotros por ella).

María (madre de Marina) lava ropa en el calce, inclinada sobre la taja, y el tío Quico la observa sin detener su andar. Ajenos a su destino, ni se imaginan que ambos formarán una parte esencial de nuestra memoria fotográfica.

Onésimo coincide con Federico (hermano de Piedad) delante de la casa  de Marina. Ambos avanzan lentamente, el primero ayudado por su inseparable vara y el segundo agarrando sus manos en su espalda… “éstos van an’ca Jandra”.

Mi tía América lleva, en su carretilla de rueda de goma, hacia la cuadra situada detrás de la casa de Piedad, un saco de harina… “¡qué bien cuidan a sus vacas mis tíos”.

Olga y Ana Mari (la de Nides) aparecen por delante de la casa de Asela, paseando tranquilamente, hablan y hacen bastantes ademanes… “estas jovencinas igual andan ya con cuentines”.

Agapito saca una vaca a beber… “estará recién parida”. Mientras el animal sacia su sed, el amo charla con un veraneante, al cual no reconozco, y otro (demasiado bien vestido para el pueblo) observa detenidamente al cuadrúpedo… “será un señoritingo”.



El tío Fermín, azada al hombre y calzando botas de regar, se acerca lentamente a las compuertas, levanta la situada a su izquierda, baja la central y derecha, colocándoles unos morrillos encima para que no las abran los rapaces… “a este hombre le toca hacer todo, alguno podía no ser curilla)”.

Mi tía Paz, encorvada sobre el surco, saja lentamente la tierra de El Cuerno, mientras su hijo Toño arregla la cabecera para mejorar el riego… “tendría que arreglar las piedras que yo le tiré al saltar la cerradura hace dos días”.

Sara y Lidia se dirigen hacia la casa de mi abuela con unos capacines en los que suelen llevar sus cacharitos y otros juguetes… irán a jugar con mi prima Merche.

A mis oídos llega un sonido muy potente; de repente parece una moto a toda velocidad hacia la iglesia y da un frenazo al llegar a la entrada. Es mi primo Toñín (el de Heraclio) y me ordena que baje: “ves, he conseguido arrancarla. Monta que te doy una vuelta”… “¡qué jodío! Y eso que estaba abandonada en la hornera de mi abuela”.

Me agarro fuertemente mediante un abrazo y comienza el viaje: recorremos la calle principal hasta el puente de la entrada, gira hacia el cementerio y retornamos por la travesía del barrio Abajo; a la altura de la casa de Genoveva, adelantamos a Julia y Domitila, en el cruce de la escuela a María (la madre de Ángeles) y María (la hermana de Alberto), todas con su velo en la cabeza… “son un poco “cagaprisas” para ir a misas”.

Cerca del lugar de culto, alcanzamos a  Don Antonio, el cual avanza con paso largo y acelerado; trae su misal y la grande llave de la puerta en la mano. Ya en la sacristía, me riñe por montar en la moto y “porque le ha dicho un pajarín” que he estado en el campanario varios domingos antes de iniciar la misa… “yo comprendo que me tiene que reñir”, además siempre lo hace de buenos modales e intentado convencer.

Jesús (el mediano de Toño y Enedina).

martes, 21 de agosto de 2018

LA PUERTA EN FECHAS. CRONOLOGÍA 1900-1987 (81) 1980-1987


LA PUERTA EN FECHAS
CRONOLOGÍA 1900-1987




1980-1987

    Foto Ana Mari, Oliva a la taja.

1980

29-03-1980 Boda de Luis Carlos Díez Gutiérrez y Mª Begoña Liébana de Riaño. Luis Carlos es hijo de Manuel Díez, natural de Riaño y Petra Gutiérrez. Mª Begoña es natural de Riaño.

1981

05-12-1981 Boda de María Yolanda Alonso Álvarez y Félix Valbuena Fernández de Horcadas.Yolanda es hija de Valentín Alonso y Laudelina Álvarez.

28-12-1981 Fallece a los 54 años de edad Manuel Marino García Cofiño natural de Calabrez, perteneciente al ayuntamiento de Ribadesella., Marino estaba casado con Alejandra Pérez Domínguez.

1982

29-05-1982 Confirmaciones en Riaño, acuden de La Puerta: María Blanca Díez Gutiérrez, José Francisco Díez Pedrosa, María Dolores Díez Pedrosa,  Fernando Álvarez Ania, Irene Álvarez Ania, Tomás Díez Pedrosa.

08-08-1982 Fallece a los 72 años de edad Domitila Beatriz Álvarez Díez.Domitila estaba casada con Fermín GonzálezÁlvarez y eran los padres de Teótimo, Eutimio, Mauro y Gregorio.

12-09-1982 Boda en Calanda, Zaragoza de Juan José Carrasco Gutiérrez y Mª del Carmen Fraga Millán.

1983

1984

05-05-1984 Fallece a los 83 años de edad Áurea González García, Aurea estaba casada con Francisco Álvarez Díez, el Caminero de La Puerta .



14-12-1984 Boda de Francisco Pedro Escanciano Herrero y Mercedes Eliseche Martínez en Torrejón de Ardoz.

1985

1986

03-08-1986 Boda en La Puerta de Manuel Díez Gutiérrez y Rosa María Valladares Álvarez, Manuel es hijo de Manuel Díez natural de Riaño y de Petra Gutiérrez, Rosa de Julián Valladares Rojo natural de La Puerta y Sagrario Álvarez González natural de Las Salas.


  Rosa camino del altar.

26-09-1986 Boda en Madrid de Francisco Álvarez Álvarez y Purificación Liberal Bachiller.Francisco es hijo de Francisco Álvarez y Carmen Álvarez

28-12-1986 Nace en León Bárbara Díez Valladares, hija de Manuel Díez Gutiérrez y Rosa María Valladares Álvarez.

1987

19-04-1987 Bautizo de Bárbara Díez Valladares, fueron sus padrinos José Román Valladares y María Soledad Díez Gutiérrez. Testigos Manuel Díez y Julián Valladares.

10-06-1987 Fallece a los 89 años de edad Francisco Álvarez Díez, Francisco estaba viudo y estuvo casado con Áurea González García natural de Mazuecos, Palencia, eran los padres de Maximina, Pedro, Teresa, Sagrario, Laude, Gela, Milagros y Modesta.


                    Quico el caminero con Aurea, Sagrario y Josetxu en el Parque Dña Casilda de Bilbao, yo no llegué por poco.

04-07-1987 Boda de Rosa María de Prado Rodríguez y José Gabriel Gil Saez. Rosa María es hija de Nicolás de Prado y Andrea Rodríguez.

31-10-1987 Boda en Saldaña de Roxana Gutiérrez Rodríguez y Emilio Pereda Díez. Roxana es hija de Gil Gutiérrez y Rosalia Rodríguez, natural ella de Lario.



MIGUEL A. VALLADARES ÁLVAREZ

domingo, 29 de julio de 2018

LA PUERTA EN FECHAS. CRONOLOGÍA 1900-1987 (80) 1979


LA PUERTA EN FECHAS
CRONOLOGÍA 1900-1987




1979



02-05-1979 Boda en León de Luis Pelayo García Álvarez y Josefa González Raimunda. Luis Pelayo era hijo de Pelayo García y Flora Álvarez.

21-07-1979 Se casa en Sta. Marina la Real en León Concepción García Álvarez y José Edmundo Llamazares Llamazares. Concepción también era hija de Pelayo García y Flora Álvarez.

09-11-1979 Fallece a los 83 años María Sierra Díez, María permanecía viuda de Francisco Pedrosa Díez, padres a su vez de Paulina, Vicente, Pedro, Juan Antonio y Juliana.

   María Sierra acompañada de Ricardo, Loli y Garbiñe.


MIGUEL A. VALLADARES ÁLVAREZ




AGOSTO TIENE UN COLOR ESPECIAL.



AGOSTO TIENE UN COLOR ESPECIAL.


Ha llegado agosto, en el pueblo se percibe un ambiente especial (muchas personas deambulan por las calles), se ven bastantes coches arrimados a fachadas y metidos en portaladas (son objeto de alguna envidia), la mayoría de los residentes están alegres (han regresado los familiares emigrados) y a los rapaces nos agrada tener nuevos compañeros de juegos y aventuras (incluso, hasta algún campamento juvenil durante unos días).

Desde el campanario de la iglesia, veo pasar corriendo a mi primo Alfredín (vive con mi abuela), le pego un silbido (colocando el dedo anular e índice sobre la lengua y el corazón tocando la nariz); se acerca al pie de las escaleras y me dice que va a buscar a Ramón, Anselmo, Javier y los veraneantes para ir a pescar a mano (los foráneos quieren aprender). Le comunico que no cuenten conmigo, que no me agrada esa actividad… “solo me quieren para vigilar, por si viene el guarda” (ya engañaran al más pequeño para ejercer de vigía).



En los Doblos, un paisano y su mujer (¿Andrés y Fé?) arrastran un montón de hierba cuesta abajo, con la pareja… “será el ramo”.

Marino avanza braceando, cruza el pontón y desaparece; a los cinco minutos regresa acompañado de Mario… “ya van a jugar a los bolos”.

Rosa Mari (lleva un libro en su mano izquierda), junto con su madre (Andrea), toman el camino ubicado detrás de casa de Nati, en dirección a la Vega Arriba… “a esa joven le gusta mucho leer”.

Carlos (el de Araceli) y Pedrito (el de Sabina) charlan animadamente y tiran piedras a los algunos pájaros… “estos madrileños… ¡qué bien se lo pasan en el pueblo!”.

Zósimo, acompañado de su esposa, Oliva, atraviesa despacio por el calce para no mojar a Araceli y su hijo pequeño que transitan por el pontón… “bonito coche tiene este paisano”.
Ángeles, mujer alta, asoma por la esquina de la escuela, se cruza con mi padre enfrente de la casa de José (el cestero) y charlan durante unos minutos. De su brazo doblado cuelga una lecherina… (“va por leche recién ordeñada an’ca de Emilia”).

Por la cimera de los Doblos se expande sosegadamente el rebaño asentado en la majada de Borín… “parece una vecera de hormigas blancas”.

Montse (la de Zósimo) aparece corriendo por la derecha, lleva el bikini puesto… “habrá quedado con alguna amiga para ir a bañarse” (Rosa Mari, Yoli, etc.).

Entre las campanas observo cómo las águilas planean en las alturas, las golondrinas van y viene sin parar, los gorriones dan saltines y picotean el suelo, los vencejos se meten en los agujeros de las paredes, etc.

Nicolás, perfectamente pertrechado para la pesca a caña, toma el camino del río… “los del pueblo pescan más”.

Toñi y Ana Mari llegan hasta el muro exterior para hacer unas fotos; Ana dispara una tras otra mientras la modelo posa en varias posturas… “¡que moderna es esta señorita!”.





Vicente y Marleni juegan en las barras situadas delante de la casa de su abuela… “¡qué suerte tienen!”. Su padre, Dito y varios familiares charlan en las inmediaciones.

Susana y Montse, mis primas, van saltando a la comba (al pasar el pontón, la pequeña casi se cae al calce)… “¡madre mía!, cómo acabarán las rodillas”.

Miguel (el de Tiquia) y su familia soportan estoicamente los fuertes ladridos de los perros de Nati cuando traspasan el corral para acceder a su hacia su casa por la doble portillera de la cerradura… “tiene un coche muy bonito”.

Felipín, el cual cuelga una toalla de su hombro, se encamina hacia el río (suele ir diariamente a tomar el sol)… “este chaval tiene una afición un poco rara”.

Maribel, que acompaña a su hijo, Héctor, (es novato con la bici BH) intenta evitar que pase por el agua y lo consigue (agarra el manillar y le conduce por el pontón)… “déjale que disfrute del agua”.

El señor José (“el cestero”) y su señora salen a repartir su producción (ese mes tiene muchos pedidos): un cesto de mimbre ancho y otro con mango, un canasto de madera y un canastillo para la costura.

Oigo el chirriar de una polea; el sonido procede de la trasera de la casa de Marina y oigo a Paquita que grita: “Feli saca otro caldero de agua”… “¡qué bueno es tener el pozo cerca de casa!”.

Mis tíos Alfredo (ha venido de Venezuela… “debe estar muy lejos”) y Pedro (siempre con su cámara fotográfica), pasean lentamente hacia la calle que muere en la era de Marina… “de alguna instantánea seguro que pinta un precioso cuadro” (es muy aficionado a la pintura, pero “de brocha fina”)… “a mí también me gustaría tener un cámara para sacar fotos de todo: gentes, animales, casas, etc.”.

Jesús (el mediano de Toño y Enedina).