miércoles, 7 de diciembre de 2016

LA GRIPE DE 1918 EN LA PUERTA

Bueno mis queridos convecinos y demás, llegan las navidades y hay que tomarse un descanso, así que con este post yo al menos me despido por este año, deseándoles unas felices fiestas y una buena paga de navidad.
¡¡¡Viva La Puerta!!!
Miguel A. Valladares Álvarez


LA GRIPE "ESPAÑOLA" EN LA PUERTA 1918-1919


    La pandemia de gripe española no tuvo su origen en nuestro país, lo tuvo en un campo de entrenamiento de los soldados de los EE.UU, en donde se preparaba la tropa para luchar en la 1ª Guerra Mundial; el nombre de "Española" le viene porque fue nuestro país el primero en hacerla oficial, ya que los países beligerantes en la Gran Guerra no lo hicieron pensando que esto podía desmoralizar y desmotivar a sus soldados. En León además de este nombre también se emplearon nombres como "el mal de Moda"

    ¿Pero en realidad qué tipo de gripe era esta? Los estudios hechos a partir del hallazgo  de un cuerpo encontrado en una capa de permafrost en territorio de Alaska, donde la temperatura conservó adecuadamente el material genético, determinó que este virus no tenía ningún gen de tipo humano, sino que era de tipo aviar, sin mezclas, pero este virus tenía  25 mutaciones que lo distinguían del tipo aviar típico, y entre ellas debían estar las que permitieron adaptarse al ser humano.


    Un cronista de la época describió los síntomas que padecían los infectados: "fiebre de 40º,  dolor agudo en la cuenca de los ojos, en los oídos y en la zona lumbar", además se incluían los síntomas típicos de la gripe, tos, cansancio, dolor corporal y en algunos pacientes diarreas y vómitos. Los contagiados tenían dificultades para respirar, producidas por la inflamación y hemorragias en los pulmones. Otros síntomas apreciables eran las marcas rojas en el blanco de los ojos y las manchas color caoba en la cara. Una muerte dolorosa, tanto para el aquejado como para los que le acompañaban.



    Esta gripe fue a nivel sanitario un acontecimiento a escala mundial que masacró a la población del planeta, aún hoy en día no hay con certeza un número total de víctimas, aunque en cualquier caso estas superarían los 50 millones de fallecidos, mientras que los enfermos de este mal superaron los 500 millones. En EE.UU solo en octubre del 18 se registraron 300.000 personas; 250.000 en el Reino Unido; 400.000 en Francia; en el África subsahariana cerca de 1.5 millones de personas. En Alaska, en un pueblo de la etnia Inuit de 80 habitantes fallecieron 78 en una sola semana; en la India fallecieron  más de 10 millones; en China se dieron cifras parecidas a las de la India. La incidencia de esta plaga en España también fue muy significativa y se manejan cifras que se acercan a  los 300.000 fallecidos.
LA EPIDEMIA EN ESPAÑA

    Se cree que llegó a España al regreso de los trabajadores que se desplazaron a trabajar a fábricas francesas durante la contienda de 1914-1918. En primera instancia la enfermedad, altamente contagiosa, se declaró en la zona centro y Extremadura a partir de marzo del 18, para luego expandirse por todo el país.

    En el noroeste, que tuvo una gran incidencia, León, Zamora y Burgos fueron las provincias más afectadas. Los casos se empezaron a confirmar desde marzo del 18 hasta mayo del 19. En cuanto León, los meses más duros fueron entre los meses de septiembre y diciembre en murieron 4.545 personas. Según las notas oficiales en septiembre lo hicieron 75 personas; en octubre 2.355, en noviembre 1.644 y en diciembre 471. El balance total de fallecidos por causa de la epidemia se cifra en cerca de 10.000 personas.

LA GRIPE “ESPAÑOLA” EN EL AYUNTAMIENTO DE RIAÑO

    En nuestra montaña ninguno de nuestros pueblos se salvó de esta plaga; la fatalidad infundio tanto miedo que se llegaron a dictar leyes y normas especiales desde el Gobierno Civil para luchar contra la epidemia: clausurar el curso escolar hasta que desapareciera la enfermedad; prohibir la entrada en las casas en las que hubiera algún enfermo por este padecimiento, recomendación del aislamiento total del afectado y una desinfección de ropas y cuarto en el que el enfermo yazca. Se dictaron asimismo órdenes para que los cadáveres fueran rápidamente inhumados sin esperar el tiempo mínimo, e incluso, que estos se llevaran al cementerio por el recorrido más corto y menos transitado. Se prohibió de igual manera todo tipo de eventos, fiestas, ferias y cualquier otro acontecimiento que facilitara el contagio, llegándose a  prohibir el acudir a los cementerios el Día de Todos los Santos. En los templos se pidió a las autoridades eclesiásticas el cese temporal del uso de pilas de agua bendita, por considerarse expuesta al contagio de enfermedades.

    En el Ayuntamiento de Riaño al menos se registraron 50 fallecidos por la gripe entre el año 1918 y junio de 1919, siendo los meses con más fallecimientos octubre y noviembre del 18, con un rebrote en abril del 19. La epidemia afecto a todos los grupos de edades, con una menor incidencia entre los 15 y los 25 años, entre los que solo encontramos un afectado; menores de 15 años fallecieron entre estas fechas 8; entre los 25 y 50 años 13 personas y mayores de 50 hay registrados 12.

    Decíamos anteriormente que hasta marzo de 1918 no se confirmó la aparición del desastre gripal, pero lo cierto es que desde el 22 de diciembre de 1917 se empezaron a registrar fallecimientos a causa de gripe. Pudiera pensarse que estas muertes que se sucedieron en los meses de invierno y primavera eran normales dadas las fechas y la climatología de estas estaciones del año, pero si analizamos las defunciones tanto de años anteriores como posteriores a esta epidemia no nos encontramos un número destacable de fallecimientos debido a procesos  gripales o como consecuencia de ellos. En concreto en el periodo inverno-primaveral del 1916-1917 sólo fallecieron cuatro personas en los meses de noviembre y diciembre de 1916 y marzo y abril de 1917, y de sitios tan dispares como Riaño, Anciles o Éscaro. Un  fallecido más, cinco, hubo  entre el invierno de 1919 y primavera de 1920, siendo las causas principales las neumonías y tuberculosis, e igualmente los fallecimientos se produjeron en varias localidades del Ayuntamiento como La Puerta, Horcadas, Éscaro y Riaño. En base a estos datos nada parece indicar que la gripe fuera una enfermedad habitual, y mucho menos tan contagiosa, durante 1917 murió más gente de viruela que como consecuencia de gripes, y fue la gastroenteritis la enfermedad que más fallecimiento causó en el periodo.



    Pero pese a esto, lo que es evidente, es que si tenemos que hablar de epidemia, hemos de referirnos a las defunciones producidas entre los meses de octubre y noviembre del 18 y un rebrote entre los meses de abril y junio del 19, ya que destaca tanto por su intemporalidad como por el número de decesos.

    Sólo en estos dos meses fallecieron 29 personas; 12 en octubre y 17 en noviembre, siendo varios los días en el que hay registrados  dos víctimas. La primera baja está fechada el día 9 de octubre y fue precisamente el cura de Riaño, Lázaro Santervas Polo, natural de Mayorga. No fue el único foráneo de la Montaña afectado; otros dos ciudadanos de Cuenca y Teruel residentes temporales en Riaño y un niño de 6 años e hijo de un caminero, natural de Cisneros (Palencia), que residía en la Casilla de La Puerta también fallecía de la misma dolencia. Vecinos de pueblos limítrofes que residían en Riaño, ya fuera por matrimonio, trabajo o cualquier otro motivo hay registradas 8 defunciones.

    En Carande en menos de 7 días se registraron dos fallecimientos. Otro fallecimiento más se registró en el rebrote de la epidemia en abril del 19. De Éscaro sólo conocemos un registro de fallecimiento por esta causa en estos funestos meses. Horcadas no fue menos en esta enfermedad infecciosa, fue un visto y no visto, como un ciclón que arrasó el pueblo en cinco días, los que van entre el 2 y el 7 de noviembre fallecieron cuatro personas de entre 33 y 54 años. El pánico tuvo que volver a palparse en el aire cuando en mayo del 19 fallecía otra víctima más de tan odiosa enfermedad. De Riaño fallecieron entre estas fechas, octubre-noviembre  siete vecinos. A estas muertes hay que sumarle las producidas en el periodo comprendido entre los meses de abril y junio del 19 que, se cobraron otras ocho vidas más.

LA GRIPE EN LA PUERTA

En La Puerta se pueden considerar trágicos estos dos meses en los que fallecieron diez personas; entre el 25 y el 30 de octubre se extinguían cuatro vecinos: El día 25 fallecía Pedro Rodríguez Suero (28 años), sus padres Simón y Segunda eran naturales de Éscaro desde donde  posteriormente se trasladaron a La Puerta, residieron en la calle Real, en donde tuvieron sus doce hijos. Pedro era hermano de Victoria, más tarde casada con el tío Celestino Domínguez y del tío Eusebio conocido como "El Cardenal". Pedro ejerció de Secretario de Juzgado.









Al día siguiente, 26 de octubre, fallecía Mariano Domínguez Presa 36 años, hermano del tío Celestino. No iba a ser esta la única desgracia en esta familia ya que 4 días más tarde fallecería, del mismo mal, su padre Manuel Domínguez  Pérez de 73 años.  Sin duda este día 30 fue uno de los más duros, si dentro de esta catástrofe sanitaría se pueden destacar unos días de otros, ya que apenas 12 horas después de fallecer Manuel en la calle La Iglesia, a escasos metros en la calle Real, fallecía  Mª Rosario Álvarez Álvarez de 2 años de edad, hija de Teodoro Álvarez y su primera esposa Ascensión Álvarez Canal, más tarde casado en segundas nupcias con la tía Justa (¡¡¡ Que perucas tenía la tía Justa, no me las quito de la cabeza!!!).

Otros seis vecinos lo fallecían en el transcurso de las 3 primeras semanas del mes de noviembre,  Hilaria Álvarez Díez  de 27 años, lo hacía el primero de mes. Hilaria era hija Francisco Álvarez y Petra Rodríguez, esta última natural de Riaño, hermana del tío Julián, marido de la tía Isolina, de Zacarías, padre de Eulogio y de Emiliano el peluquero, padre de Daniel, Oliva, Marino, Liborio, Macario y Aurora.  

Dos días más tarde fallecía Cruz Martínez Álvarez de 6 años de edad, hijo de Eulogia, también residente en la calle Real.  El día 6 era Manuela González Díez  de 63 años, residente en la calle La Iglesia. Manuela era hija de Cosme González y Froilana Díez, estaba casada con Facundo Alonso Díez, a la sazón abuela de Agapito, Avelina, Valentín y Aurelio.

El día 10 fallecía Bonifacio Álvarez Díez, hijo de Miguel y Jerónima residentes en la calle Real. Bonifacio era hermano de Domitila y Eloy, marido que fue de Genoveva, entre otros. Serafina, o Rufina González Álvarez, de ambas maneras aparece en los registros, de 17 años y residente en el Barrio San Pedro fallece el día 13; era hija de Antonio y Rosenda,  hermana del tío Fermín, nieta de Cosme y Froilana, su tía Manuela había fallecido una semana antes como hemos visto anteriormente .
Por último el día 20 se registraba el último fallecimiento por causa de la epidemia; era en el Barrio de Abajo, en casa de Pedro y Ángela. Se trataba de su segundo vástago, Luciano Álvarez Díez de 26 años de edad, hermano Eulogio, Felipa, de Quico el Caminero y Alejandro.



En general el pueblo con más fallecidos fue Riaño con 20 fallecimientos, aunque  el que mayor incidencia tuvo la epidemia fue en el pueblo de La Puerta en el perecieron 10 personas, la mitad que en Riaño pero hay que tener en cuenta que esta última quintuplicaba la población de La Puerta. Aún hoy, recordando este dantesco acontecimiento, uno se siente consternado por el dolor y el miedo que recorrieron las calles de nuestros pueblos, sentir general, ya que, quien más o quien menos, por razones de parentesco, vecindad, amistad o simplemente humanidad, lo sufrió en sus carnes y en lo más profundo de su corazón.


Miguel A. Valladares Álvarez

domingo, 4 de diciembre de 2016

GENTE DE LA PUERTA




   ¡¡¡ ESAS MOZAS DE LA PUERTA!!!

LA PUERTA Y SUS GENTES 1752.1987 y (10)


LA PUERTA Y SUS GENTES 1752.1987 (10)



Trigésimo cuarta.-
Martín de la Fuente, de hedad treinta y ocho años, casado con María Ana Rodríguez, tiene por hijos a Enrrique, Manuela y María, menores, de estado general.Exercicio labrador; su jornal diario quatro reales. La utilidad de la madera siete.
Martín de la Fuente estuvo casado en primeras nupcias con María Rojo Prieto, natural de Salio, de este matrimonio nacía en 1737 Manuel de la Fuente Rojo y en 1739 Manuela. Tras enviudar se volvió a casar con María Ana Rodríguez Tejerina, natural de Vegacerneja, fruto de este segundo matrimonio figuran bautizados en La Puerta: Agustina de la Fuente Rodríguez en 1744, ésta debió fallecer prontamente ya que en 1746 bautiza su segunda hija también llamada Agustina. En 1751 nacería su hijo Manuel; en 1754 Martín y en 1756 Francisco. Aparte de estos también figura bautizando hijos en La Puerta otro vástago más Enrique, que figura en el Catastro, pero no nacido en La Puerta.
Enrique de la Fuente Rodríguez se casó con Isabel González Díez, natural de Riaño y tuvieron 4 hijos: Francisco de la Fuente González en 1779; Juan Antonio en 1781; Agustín en 1784 y Cecilia en 1788. Aparte de estos figura Justo de la Fuente González, otro hijo que aparece en los registros casado con Luisa Díez Fernández, natural de Oseja de Sajambre, y bautizaban a sus hijas María de la Fuente Díez en 1829 y a Isabel en 1839.  Aparte de estas dos hijas Justo tuvo otro hijo: Antonio de la Fuente Díaz, que había nacido en Vegacerneja, este Antonio contrajo matrimonio con Ana María Díez Díez de Riaño, de este matrimonio nacían: en 1855 Petra de la Fuente Díez y en 1865 Juan.
Petra de la Fuente Díez, tuvo 3 hijos de soltera: en 1877 una hija llamada Rita de la Fuente Díez, en 1884 a Juan de la Fuente Díez, Dámasa en 1886. En 1890 figura casada con Baldomero Díez Acevedo de Sahelices de Sabero, año en el que nace su hijo Doroteo Díez de la Fuente. El rastro de la trigésima cuarta familia desaparece de los registros en esta última fecha de 1890.

Trigésimo quinta.-
Manuel González, de hedad de quarenta años, estado noble, casado con María Pérez, sin hijos. Exercicio labrador; su jornal diario quatro reales. La utilidad de la madera siete.
Esta familia no aparece en los registros de La Puerta, ni ellos, ya que los registros de los que dispongo empiezan en 1724 y ellos de nacer en La Puerta lo debieron hacer en la década de 1710. Tampoco tuvieron hijos bautizados en La Puerta.



Trigésimo sexta.-
Manuel Díez, curador de María González, huérfana menor.
Los datos que aporta el Catastro son insuficientes para concretar con fiabilidad estas familias, en cuanto a Manuel con toda probabilidad se trataría de Manuel Díez Peláez nacido en 1734, ya que otro Manuel Díez figura nacido en 1744 y es poco probable que con 8 años pudiera hacerse cargo de una niña huérfana. En cuanto a la niña entre 1745 y 1751 nacen 3 Marías González, lo que hace imposible localizar a nuestra María.

Trigésimo séptima.-
Ángel Albarez, de hedad de veinte y ocho años, estado noble, casado con Isavel Domínguez, sin hijos. Exercicio labrador; su jornal diario quatro reales. La utilidad de la madera siete.
Ángel Álvarez Álvarez, nacido en La Puerta en 1725, hijo de Francisco Álvarez y Catalina Álvarez, sólo figura en los registros en su nacimiento. Isabel no figura en los registros de La Puerta. No tuvieron hijos.
Trigésimo octava.-
Ana Prieto, criada, sin hijos.
Desconocida.



Trigésimo novena.-
María y Manuela Solares, huérfanas menores, su curador don Froilán de la Riva.
María y Manuela Solares de la Riva eran hijas de Francisco Solares Allende y Bernarda de la Riva, ésta descendiente de Burón y hermana de Froilán (ver familia 20). María había nacido en 1738, en 1741 nacía Manuela, otro hijo, Santiago había nacido en 1745, éste y sus padres ya habían fallecido cuando se realizó el Catastro. El curador de las niñas era su tío Froilán.
Manuela Solares de la Riva se casó con Manuel Gutiérrez Álvarez, nacido en La Puerta en 1729. Fruto de este matrimonio nacerían Isabel Gutiérrez Solares en 1763; Antonia en 1766 y Mª Luisa en 1772. Tras enviudar volvió a contraer matrimonio con Francisco Fuente Rodríguez, también vecino de La Puerta en donde había nacido en 1732. Francisco también era viudo, había estado casado con María Fernández;  Carande, natural de Éscaro, con la que había tenido 7 hijos: Juan Manuel Fuente Fernández 1757; Lorenzo 1758; Francisco 1760; María en 1761, ésta debió fallecer prontamente; María en 1763; Lucia en 1766 y Águeda en 1769.
El matrimonio compuesto por Manuela Solares de la Riva y Francisco Fuente Rodríguez tuvo dos hijas: Marta Fuente Solares nacida en 1774 y Manuela en 1778. Esta fecha es la última vez que esta familia aparece en los registros de La Puerta.

Cuadragésima.-
Ysidora Alonsso, viuda, sin hijos.
Desconocida.



Cuadragésima primera y última familia mencionada en el Catastro de Ensenada.
Ignes Rodríguez, viuda, sin hijos.
Inés Rodríguez era en 1752 viuda de Marcos Alonso de Noriega, y pese a que el Catastro la menciona sin hijos, se refiere a que ninguno vivía con ella, unos porque o bien habían fallecido o por ser mujeres hubieran contraído matrimonio y residieran en otros pueblos, otros, en el caso de algún hijo, porque ya se habían casado y tenían su propia familia. Los registros de los que dispongo datan de 1724 y al menos anterior a esta fecha Inés y Marcos habían bautizado a 2 hijos: Miguel Alonso Rodríguez de Noriega (ver familia 33) y Fernando, aparte de estos, no es descartable que hubiera más hijos nacidos antes de 1724; figuran bautizados en La Puerta a 3 hijas más: Manuela en 1726; Antonia en 1730 y Ángela en 1733.
Fernando Alonso Rodríguez de Noriega se casó con, Rosenda Rodríguez Rodríguez, natural de Lois. Fruto de este matrimonio nacerían sus hijos Diego Alonso Rodríguez en 1745 y Manuel en 1748, fecha esta última en la que desaparecen de los registros de La Puerta.

Soy consciente que esta relación de familias es algo pesada, quizás no es esta la mejor forma de relatarla, pero hacer árboles genealógicos de estas familias es una tarea ardua y muy complicada para llevar a cabo una sola persona (las Excel tampoco son una herramienta muy útil para este trabajo); y por otra parte tener esta documentación y no compartirla con los vecinos, que lo son, de La Puerta es delito, así que cada cual y quien quiera haga su propio árbol genealógico..


Miguel A. Valladares Álvarez

sábado, 26 de noviembre de 2016

GENTE DE LA PUERTA

GENTE DE LA PUERTA



    Tere y Loli

LA PUERTA Y SUS GENTES 1752.1987 (9)


LA PUERTA Y SUS GENTES 1752.1987 (9)


Trigésimo primera.-

Manuel Álbarez, de hedad de quarenta años, estado noble, casado con María Díez, tiene por hijos a Manuel y María, menores. Exercicio labrador; su jornal diario quatro reales. La utilidad de la madera siete.
Manuel Álvarez Álvarez, hijo de Francisco Álvarez y Catalina Álvarez estaba casado con María Díez Puerta hija de Juan Díez y María de La Puerta,  todos naturales de La Puerta. Fruto de este matrimonio nacieron Isidoro Álvarez Díez en 1745, que debió fallecer prontamente ya que no figura en el Catastro; en 1747 nacía Manuel y en 1752 lo hacía María.
Manuel Álvarez Díez se casó con María González Fernández y en 1780 nacía su hija Ana María Álvarez González. Tras enviudar se volvió a casar con Francisca Burón Villarroel de Argovejo, y a la edad de 80 años, su mujer 40, tuvo otra hija; Jerónima Álvarez Burón.
Ana María Álvarez González se casó con Manuel Díez González, emparentando con la familia nº 16 de esta relación de familias de La Puerta.


Trigésimo segunda.-

Marcos Moreno, de hedad de treinta y dos años, estado general, casado con Francisca Rodríguez, tiene por hijos a Francisco, Manuel y María, maiores, Juan y Juana, menores. Exercicio labrador; su jornal diario quatro reales. La utilidad de la madera siete. El jornal de sus hijos maiores dos reales cada uno.
Marcos Moreno Díez, casado con Francisca Rodríguez Álvarez, descendiente ésta del pueblo de Éscaro, hija de Juan Rodríguez y Eugenia Álvarez. En este caso los registros no concuerdan enteramente con los datos del catastro. En 1731 nacía su hijo Francisco Moreno Rodríguez; un año más tarde, 1732, figuran bautizados en La Puerta Manuel y Juana; en 1736 Manuela, que debió fallecer prontamente; en 1739 Juan; 1741 Catalina; Domingo en 1743 y Manuela en 1748.
Manuel Moreno Rodríguez se casó con Marta Fernández Rojo de Carande naciendo en 1769 María Moreno Fernández; en 1771 Francisca; Felipa en 1773; Manuela en 1775; Valentín en 1777; Juan Manuel en 1778 y Juliana en 1782.
Manuela Moreno Fernández se casó con Manuel Álvarez-Campo Prieto y fruto de este matrimonio nacieron en 1806 Teodora Álvarez-Campo Moreno; en 1810 Manuela Antonia y en 1816 Rosenda. Teodora en 1836 tuvo una hija de soltera llamada Micaela Álvarez Moreno.
Su hermana Juliana Moreno Fernández se casó con Francisco Carrera Díaz, natural de Besande, naciendo en 1821 su hijo Matías Carrera Moreno.
Manuela Moreno Rodríguez se casó con Vicente Sierra Domínguez, natural de Riaño, en 1779 nacía su hija Cruza Sierra Moreno.
Juan Moreno Rodríguez se casó con Josefa Pérez González, naciendo en 1780 su hijo José Moreno Pérez.
José Moreno Pérez se casó con María Paniagua Fernández, natural de Éscaro. Ver familia 4ª de esta relación de familias de La Puerta.


Trigésimo tercera.-
Miguel Alonso de Noriega, de hedad de veinte y seis años, estado noble. Su exercicio secretario de número, la utilidad anual doscientos reales de Vellón.
Miguel Alonso Rodríguez, hijo de Marcos Alonso e Inés Rodríguez, no sabemos si lo de Noriega es su procedencia o una simple errata. Su padre aparece apadrinando a un mozo en 1726, y alguna de sus hijas Manuela en 1726, Antonia en 1730, Ángela 1733 nacen en La Puerta. Otro hijo Fernando se casa con Rosenda Rodríguez Rodríguez de Lois, en 1745 bautizan a su hijo Diego,  en 1748 a Manuel, en 1750 a Francisco. Manuela se casó con Juan Moreno Díez (familia nº 17).
En cuanto a Miguel Alonso de Noriega, éste se casó con Ana Álvarez Sánchez, natural de Burón; fruto de este matrimonio nacerían en 1754 Agustín Alonso Álvarez y en 1757 Baltasara.
Baltasara se casó con Santiago Álvarez Díez y en 1783 nacía Juan Bautista Álvarez Alonso y en 1787 Isidoro.
Juan e Isidoro se casaron con dos hermanas de Éscaro; Juan con Micaela e Isidoro con Isabel Rodríguez Valbuena, emparentando con la familia nº 18.


Miguel A. Valladares Álvarez





domingo, 20 de noviembre de 2016

GENTE DE LA PUERTA




Francisco Álvarez Álvarez, hijo de Francisco Álvarez y Carmen Álvarez  con un servidor.

viernes, 18 de noviembre de 2016

LA PUERTA Y SUS GENTES 1752-1987 (8)

LA PUERTA Y SUS GENTES 1752-1987 (8)


Continuación de las familias que habitaron en La Puerta entre 1752 (Catastro de Ensenada) y 1987 (desaparición del pueblo)



Vigésimo sexta.-
Manuela Álvarez, viuda, tiene por hijos a [ilegible], Manuela, Cathalina y María, maiores, de estado noble. El jornal de el hijo maior dos reales.
Manuela Álvarez era viuda de Domingo Díez Rodríguez. En cuanto a su hijo que aparece en el Catastro como ilegible era sin duda Simón, además de las hijas e hijos  mencionados tuvo otro hijo Juan, que falleció prontamente. Simón Díez Álvarez nació en 1729; en 1733 nacía Manuela; Juan en 1737; María en 1740 y Catalina en 1745.
Simón Díez Álvarez se casó con María Álvarez Díez; fruto de este matrimonio nació en 1758 su hijo Manuel Díez Álvarez. En 1762 nacía su hija María, en 1765 lo hacia Baltasara; en 1767 Francisco Antonio.
Manuela por su parte contrajo matrimonio con Manuel Álvarez Díez naciendo en 1761 su hija Manuela Álvarez Díez, en 1767 Mª Antonia.
María se casó con Francisco Álvarez Díez, fruto de este matrimonio nacía en 1771 su primogénita Francisca Álvarez Díez; y en 1776 su hijo Francisco.
A partir de 1776 no se vuelve a tener referencias de estas familias en los registros de La Puerta.

Vigésimo séptima.-
María Diez, viuda, tiene por hijos a Francisco, Josepha y María, menores, de estado noble.
María Díez Pedrosa era viuda de Francisco Álvarez Alonso; tuvieron tres hijos: Josefa Álvarez Díez nacida en 1729; María en 1737 y Francisco en 1740. De estos sólo tenemos noticias de Josefa, emparentada como hemos visto anteriormente con la familia vigésima.


Vigésimo octava.-
Manuel Díez de Valbuena, de hedad de quarenta años, estado noble, casado con Cathalina Diez Canseco, tiene por hijo a Mateo, menor y por criada a Manuela Alonsso. Exercicio labrador. Su jornal diario, quatro reales, la utilidad anual de la madera siete.
Manuel Díez Alonso, natural de Valbuena del Roblo estaba casado con Catalina Díez Canseco, aunque en la época del Catastro sólo figura un hijo tuvo 3, uno nacido en 1749, Valentino, que falleció prontamente; Mateo nació en 1751 y posteriormente en 1757 nacía Manuel Antonio.
Mateo Díez Díez se casó con Margarita Díez Alonso emparentando con la familia nº 13 del mencionado Catastro.

Vigésimo novena.-
Mathias Díez, de hedad de treinta y tres años, estado noble, casado con Manuela Díez, tienen por hijos a Francisco, Juan y María, menores.  Su jornal diario, quatro reales, la utilidad anual de la madera siete.
Matías Díez Puerta, hijo de Juan Díez y María Puerta; casado con Manuela Díez Pérez, descendiente esta última de Riaño. Aparte de los hijos mencionados en el Catastro tuvo 2 más: En 1742 nacía Francisco Díez Díez; María en 1744; Roque en 1747; Juan en 1751 y Manuela en 1753. Tras enviudar se casó en segundas nupcias con Antonia Allende García con la que a la edad de 69 años tuvo otro hijo: Lorenzo Díez Allende.
Su hija María se casó con Juan Antonio Rodríguez Alonso, de cuyo matrimonio nacieron Rosalía en 1777 y Matías en 1780, emparentando con la familia 8ª del Catastro.







Trigésima.-
Miguel de las Rozas, de hedad de quarenta años, estado noble, casado con Maria Albarez, tienen por hijos a Juan, Gregorio y Maria, menores. Su jornal diario, quatro reales, la utilidad anual de la madera siete.
Miguel de Las Rozas Álvarez, hijo de Juan de Las Rozas y Tomasa Álvarez, hermano de la familia sexta del Catastro, casado con María Álvarez Alonso; tuvieron 5 hijos: Juan de las rozas Álvarez nacido en 1740; Gregorio 1744; Juan Antonio 1747, Manuel 1750 y Pedro en 1755.
Juan de las Rozas se casó con Catalina Calle Prieto y tuvieron dos hijas: Mª Antonia de las Rozas Calle, nacida en 1779 y Manuela en 1782. Manuela se casó con León González Álvarez de cuyo matrimonio nació en 1809 Santos González de las Rozas, emparentando con la familia nº 16 del Catastro.
Su hermano Manuel de las Rozas Álvarez se casó con María Rodríguez Rodríguez natural de Burón y tuvieron 3 hijos: Tomasa de las Rozas Rodríguez en 1779; Basilisa en 1783 y Felipa en 1786. Tras enviudad volvió a contraer matrimonio con María Burón Sierra de Riaño con la que tuvo otros tres hijos: Esteban y Manuel, gemelos nacidos en 1792 y Dominga en 1793.
Dominga de las Rozas Burón se casó con Marcelo Moreno de La Fuente, emparentando con la familia nº 17 del Catastro.


Miguel A. Valladares Álvarez