lunes, 7 de diciembre de 2015

jueves, 3 de diciembre de 2015

LA PUERTA: ¡¡¡VIVA LOS NOVIOS!!!...Y SUS ACOMPAÑANTES




ÉRASE UNA VEZ...LA PUERTA


ÉRASE UNA VEZ… LA PUERTA.
Aunque pueda parecer que voy a contar un cuento, les adelanto que me refiero a un lugar real, donde hemos nacido “los de La Puerta”, que existe en nuestra memoria y que pervivirá mientras nosotros lo recordemos y lo traspasemos a nuestros descendientes, amigos, vecinos, conocidos, etc. Nuestro pueblín se ubica en un entorno incomparable de la Montaña Leonesa, rodeado de grandiosas montañas, verdes bosques, frondoso pastos y fértiles valles, formando paisajes sublimes que han cautivado a numerosos viajeros y turistas que han venido por esos lares.



El núcleo urbano se halla a la orilla de la carretera por la que pasa el coche de línea (hace la ruta diariamente entre León y Acebedo); a un kilómetro de Riaño (el pueblo grande) y tres de Éscaro, situado al final de la recta. Alrededor del pueblo tenemos, al norte, la Vegarriba (Vega de Arriba) y, sur, la Vegabajo (Vega de Abajo); al este, tras la carretera, hay lugares tan significativos como el Salido los Jatos, la Cuesta (famosa por el Hoyo, la Choza, esquí con cartones,…), el puente de la Rebisquera y la fuente de La Canalina (parada obligatoria para los caminantes y muchos vehículos). Y, al oeste, El Sotiquín y el caudaloso río Esla que nos proporciona todo el agua necesaria para regar (praos, huertos y macetas), lavar la ropa, limpiar (cuadras, madreñas y aperos), beber (los animales y muchas personas), pescar (truchas, peces, cangrejos y renacuajos), etc.

Para obtener el agua, se hace un resistente puerto en el río, a la altura de La Marnia; desde aquí, el caudal discurre a través de una cuidada red de presas y calces para retornar, el sobrante, al final de la vega de Bildeo. Dentro del casco urbano, el agua llega por el calce aledaño a la casa de Nati y, a la altura de la iglesia, se divide en tres ramales por medio de otras tantas compuertas, que permiten elegir el caudal y la dirección hacia la Vegabajo, la casa de Agustín o el Barrio Abajo (por la escuela y las casas de Asela y Fermín). El resto del pueblo accede al agua por el arroyo de El Regachín o en la presa que circula en paralelo a la carretera desde La Calcada hasta por bajo El Muro Largo.

El pueblo está dividido en cuatro barrios (el de la carretera, el de Arriba, el de Abajo y el de la Iglesia (Barrio San Pedro), comunicados por tres vías principales: la Gran Vía (cruza la población desde el puente hasta la iglesia), la circunvalación LP-30 (parte de casa de Francisco, pasa por la del cura y confluye con la anterior detrás de la escuela), la Alameda del Cementerio (parte del puente y acaba en dicho lugar). También hay otras calles y callejas que nos sirven para atajar los trayectos, mear contra las paredes, vaciar los orinales, huir de los perseguidores (jugando), etc.

Por supuesto, las calles no están asfaltadas, pero no lo echamos de menos aunque las piedritas y tierra se incrustan como aguijones en las heridas de manos y rodillas; además, si llueve se forman charcos y barro, hay que usar las madreñas, los niños jugamos a saltarlos, nos mojamos, los padres nos regañan (a veces, cae una tunda), etc.; pero cuando se cubre todo de nieve las calles están preciosas y no se percibe el firme del suelo.

Las casas se suelen construir adosadas con la cuadra y la portalada, pero también hay viviendas unifamiliares (María -la madre de Marina-, Piedad), pareadas (Gundo y Modesta, María y Alberto), con parcela (huerto o jardín, como la de Leandro, Asela o Paz), con negocio (Gil, Jandra, Flora), etc.

Las viviendas, en su mayoría constan de dos plantas, cada una con cuatro estancias y sus respectivos ventanales: en la baja se ubican la cocina, un comedor, una bodega o despensa y otro cuarto para almacén; en la superior se habilitan 3 o 4 dormitorios (se corresponden con las estancias inferiores) y por encima el desván. De algunas fachadas sobresalen balcones o galerías y se adornan con plantas de temporada; no obstante, al lado de todas las puertas de entrada se ubica un banco (madera, piedra, cemento) que invita a la charla vecinal en días soleados y a la hora del fresco veraniego, realizar tareas sedentarias (remendar alguna prenda), descansar los abuelos, etc.



En las cuadras (solas, pareadas o adosadas) también encontramos dos plantas: la tenada, en la parte superior, conforma un espacio diáfano, el cual sirve para almacenar la hierba que comerán las vacas en el invierno; en la planta baja hay varios espacios: las aceas (para vacas y terneros), la corredera, el pesebre, las cortes, conejeras y el gallinero. También hay una parte de la corredera usada como letrina, pero sin mobiliario. La puerta de la cuadra carece de cerradura, bloqueándose con un clavijo, al que se accede metiendo la mano por el cuarterón. Como cuadras singulares resalto los toriles (con tres establecimientos individuales para cada animal) y la cuadra del verraco, situada al lado de la casa de Andrés, enfrente de la casa de María, la madre de Ángeles.

Al lado de la cuadra y/o casa no puede faltar la portalada pues tiene una gran utilidad para resguardar el carro, la segadora, los picos, aperos, la leña (trambos, llatas, palos, gromos, serrín) y donde los perros montan su dormitorio. Para los niños es un lugar de juegos cuando hace mal tiempo y para los jovenzuelos se convierte en lugar de reunión y charla, tanto de día como de noche, especialmente la de Eusebio.

Otra instalación, que abastece de agua para beber (sin saber si es potable o no, pero se ha usado siempre), serían los pozos, que se hallan en el interior de la vivienda o en las inmediaciones. De ellos se extrae el agua al modo tradicional o por medio de una bomba de mano que se carga con el tanque, tiene como manguera una cámara de bicicleta y hay que darle al mango, hacia un lado y otro sin parar, hasta llenar el balde.

Tampoco olvido mencionar ciertas construcciones, calificables como singulares: la valiosa iglesia, el dominante parador, la escuela primaria, la colosal sierra, la productiva choricera, la apartada casilla de Ito y Sole, el famoso gallinero de Genoveva, los solitarios invernales de Hormas, el simple chozo de Borín y el imprescindible potro de herrar. Años después se levantará un pilón enfrente de la casa de Francisco.

Otros lugares característicos e inolvidables son: la fuente de la Canalina, el Salido de los Jatos, los puentes (La Escalera, el de la entrada al pueblo, La Rebisquera, el de la bolera) y pontones, la zona de la choza carnavalera, la cuesta enfrente de la casa de Jandra (tirarnos por la pendiente sentados en cartones), las zonas de baños (El Pozo El Canto y El Sotiquín), las eras, incluida la de Marina (también usadas para jugar al fútbol), El Pinar, las cuevas de Campaneo y La Telaya, los aboneros de El Regachín, los praos del toro, etc.


Jesús (el  mediano de Toño y Enedina).

martes, 1 de diciembre de 2015

LA PUERTA EN LA EDAD MEDIA

LA PUERTA EN LA EDAD MEDIA

Anteriormente hemos visto los distintos asentamientos que hubo en los términos de La Puerta, ahora se trata de ver cuando estos son mencionados como entidades locales. La primera mención encontrada está datada a finales de la Alta Edad Media, siglos del V al X, mientras que las siguientes menciones corresponden al periodo denominado Plena Edad Media, primer periodo de la Baja Edad Media siglos XI al XIII.

    La primera mención es referente a Puntaniella (Pontanella) y tiene por fecha el año 962, el citado documento figura en los Documentos de la Catedral de León (1).
   Según el citado documento, en ese año Eldereuda dona a Godesteo Menéndez y a su mujer Ledegundia la mitad de su herencia que ésta posee en Pontanella, puntualizando que se encuentra junto al río Esla.
La segunda mención data de principios de la Baja Edad Media, concretamente del año 1005, también relativa a Puntaniella, una heredad que perteneció a Petro Gaianiz (2). El 5 de marzo de 1096, la familia Adefónsez, Jimena y sus hermanos Cet y Gonterodo, donan al monasterio de Carrión una propiedad en La Puerta, " In Porta, in Rianno, diuisa de Gonterote Alfonso, cum domos et hereditate sua, ab integro" (3).

En Enero del 1107 vovemos a encontrar documentalmente a La Puerta, un tal Aurovellito dona dos divisas una en La Puerta y otra en Riaño, también se menciona el poblado de Pielagos de la Foz, del que hablaremos más adelante (4). El 1 de mayo del 1110 La Puerta y Puntaniella aparecen en otra donación al Obispo de Oviedo; además de estas también se incluyen propiedades en La Frenzosa (Riaño) y Anciles, "Do adhuc predicte sedi territorio Rianio in uillas que uocita ut Ueruenzosa et illa Porta et in Pontanella et in Anziles mea portionem ab integro".(5)

El 19 de octubre del 1189 la Condesa Urraca, esposa del Conde Froila de la casa Traba, una familia de origen gallego con un gran poder en el transcurso de los siglos XI y XII, dona al Monasterio de Benevivere muchas heredades situadas en muchos lugares entre los que se encuentra el pueblo de Hormas. Este documento, unido a los otros anteriores, es crucial para hacernos una idea de la montaña en los siglos XI y XII, ya que con ellos se puede elaborar un mapa de los pueblos que por entonces existían en la zona, la mayoría de los cuales aún existen en la actualidad. Así en este documento, y referidos al área de Riaño y alrededores encontramos los siguientes pueblos: en 1107, como hemos visto anteriormente, se menciona a Pelagos (Pielagos) de la Foz, un pueblo que estuvo situado entre Anciles y Liegos, posiblemente en la proximidad de la boca del valle de Llorada; también, en el mismo documento encontramos otros pueblos como Ueruenzosa (La Frenzosa), illa Porta (La Puerta), et in Pontanella (Puntaniella),  et in Anziles ( Anciles); a estos hay que añadir los que se mencionan en este documento: in rianno (Riaño), in laguer (con el Val delante Vallargue, Vallarque) in formas (Hormas) in ferrerola ( próximo a Boca de Huérgano), in carande, in gupde (Huelde). Lo dicho, todo un mapa de la época. (6)

 Cierra la denominada Plena Edad Media un documento (7) del año 1221 en el que Don Nuño Froilaz de los Flaínez, una de las familias más fuertes del reino, quien junto con su mujer Dña Mayor hacen una donación  a la Orden de Santiago de  sus heredades en Pedrosa y La Puerta.

Miguel A. Valladares Álvarez

(1) Catálogo de los Códices y Documentos de la Catedral de León publicados por Zacarías García Villada.
(2) (3) A. H .N., clero. Bec, Sah., f. 138v-139.
(4) COLECCION DIPLOMATICA DEL MONASTERIO DE SAHAGUN DOC. 1150 MARTA HERRERO.
(5) A.H.N.
(6) A.H.N. Benevivere, 1691/12

(7) Riaño Cinco Villas. José Mª Canal Sánchez-Pagín. A.H.N., Códices, nº 1045-B. Tumbo menor de la Orden de Santiago.

domingo, 29 de noviembre de 2015

ESCENAS DE LA PUERTA: LAVANDO TRIPAS EN EL ARROYO SAN JOSÉ



     Lavando tripas en el arroyo San José, al fondo La Casilla de Camineros.
Eulogio Álvarez Álvarez; Fidel Valladares Rojo; Ángela Álvarez González; Áurea González Salán; Laudelina Álvarez González  y María Rojo Díez.